Nuestra Misión
Compartir la esperanza de Jesús con palabra y acción
Todo lo que hacemos comienza con el Evangelio. Ya sea compartiendo la Palabra de Dios, apoyando a un niño, animando a una iglesia local o supliendo necesidades prácticas, nuestra misión sigue siendo la misma: reflejar el amor de Cristo y ayudar a las personas a descubrir la esperanza que se encuentra en Él.

Una misión. Muchas maneras de servir.
Nuestra misión es alcanzar corazones para Dios a través del evangelismo, el servicio compasivo y relaciones duraderas que señalen a las personas hacia Jesucristo.
Creemos que la fe se vive a través de la acción. Por eso compartimos el Evangelio mientras también cuidamos necesidades prácticas, fortalecemos iglesias locales, animamos a las familias e invertimos en la próxima generación.
- Evangelio
- Educación
- Compasión
- Iglesias

El Evangelio
Compartir el Evangelio
Creemos que toda persona merece la oportunidad de escuchar las Buenas Nuevas de Jesucristo.
Ya sea a través de conversaciones personales, el ministerio de niños, las iglesias locales o el alcance misionero, nuestro mayor deseo es que cada corazón encuentre la esperanza que solo Cristo puede dar.
Porque la transformación duradera comienza con Él.
“Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura.”
Marcos 16:15 · Reina-Valera 1909

Educación
Invertir en la próxima generación
La educación abre puertas.
Al proveer útiles escolares, apoyar a las escuelas locales y animar a los niños mediante la enseñanza bíblica, invertimos tanto en su futuro como en su fe.
Cada mochila, cada Biblia y cada lección se convierte en otra oportunidad para recordarle a un niño que Dios lo ama profundamente.
“Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos.”
Mateo 19:14 · Reina-Valera 1909

Compasión
Servir con compasión
El Evangelio no es solo algo que hablamos.
Es algo que vivimos.
A través de la distribución de alimentos, ropa, ayuda humanitaria, alcance médico y apoyo práctico, buscamos cuidar a las personas con la misma compasión que Cristo mostró a lo largo de Su ministerio.
Suplir necesidades físicas muchas veces abre la puerta a conversaciones eternas.
“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.”
Mateo 25:35-40 · Reina-Valera 1909

Alianza
Fortalecer las iglesias locales
Las iglesias sanas crean comunidades sanas.
Por eso nos asociamos con pastores y congregaciones locales, animando, capacitando y sirviendo junto a quienes ya ministran fielmente en sus comunidades.
Nuestra meta nunca ha sido reemplazar a la iglesia local.
Nuestra meta es fortalecerla.
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado. Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.”
Gálatas 6:9-10 · Reina-Valera 1909
Una misión. Innumerables vidas tocadas.
Cada oración, cada acto de generosidad, cada viaje misionero y cada alianza ayuda a compartir la esperanza de Jesucristo con otro niño, otra familia y otra comunidad.
Te invitamos a ser parte de lo que Dios está haciendo a través de Reaching Hearts Ministries.












